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Los villanos más olvidables de Flash que DC debería dejar en el pasado

Cuando Flash encuentra rivales que no logran despegar

La historia del Velocista Escarlata está repleta de enfrentamientos épicos y némesis tan icónicos como Reverse-Flash o la legendaria formación de Rogues. Sin embargo, no todos los enemigos que han cruzado la senda de Flash lograron ganarse un puesto entre los villanos memorables de DC Comics. Algunos simplemente se desvanecieron, hundidos por historias poco convincentes, diseños desafortunados o tramas tan confusas que hasta los fans más entregados prefieren no recordarlos. Aquí repasamos a los adversarios que, por méritos propios (o la falta de ellos), merecen ser olvidados por siempre en el multiverso de DC.

Cobalt Blue: el hermano secreto que nunca fue necesario

Detrás de este enigmático villano está Mark Waid, uno de los autores más celebrados en el universo Flash. Sin embargo, Cobalt Blue representa un caso claro de cómo una buena intención puede naufragar bajo el peso de una narrativa enredada. Malcolm Thawne, promesa de convertirse en el antagonista definitivo con su parentesco secreto con Barry Allen, nunca encontró su sitio. El recurso del «hermano perdido» y la rivalidad generacional habían sido explotados antes con mayor éxito, especialmente en la eterna disputa entre los Allen y los Thawne —a la que el Reverse-Flash ya daba la dosis perfecta de dramatismo.

Ni siquiera el intento de conectar todas las líneas temporales de Flash logró que Cobalt Blue fuera relevante: su trasfondo confuso y una apariencia poco inspirada lo condenaron al olvido. A veces menos es más, y en este caso, ni el potencial para expandir la mitología familiar pudo rescatarlo del abismo narrativo.

Griffin Grey: el enemigo creado para enseñar una lección… y nada más

La dinastía Flash tiene una tradición de amistades rotas llevadas al extremo, como sucede en otros títulos icónicos de cómic. Sin embargo, la enemistad entre Bart Allen y Griffin Grey nunca logró cuajar. Griffin, originalmente el mejor amigo y compañero de departamento de Bart, obtuvo poderes por accidente y, poco después, cayó en el camino del villano por motivos tan forzados como inconsistentes. El giro menos convincente fue ver al siempre mentor y comprensivo Jay Garrick perdiendo los estribos sin razón, detonando la caída de Griffin.

La evolución de Griffin a antagonista fue tan abrupta como superficial: de pretendido héroe a rival celoso y, por último, a villano sacrificial. Su muerte en combate con Bart pareció más un trámite editorial que un desenlace épico. Es un ejemplo clásico de personaje-niño de la lección, desarrollado únicamente para que el héroe madure. Tanto, que ni siquiera los guionistas han sentido la necesidad de resucitarlo en la era moderna.

Plunder: un misterio que murió antes de resolverse

En los cómics de Flash, las historias de mundos espejo y doppelgängers suelen ser garantía de intriga. Plunder, creado por Geoff Johns y Angel Unzueta, iba camino a eso: un misterioso francotirador idéntico al detective Jared Morillo. Pero tantas largas y enredos retrasaron su revelación verdadera; cuando se descubrió que era una creación del Mirror Master de un universo reflejo, la emoción ya se había disuelto. Plunder, que incluso entró brevemente a las filas de los Rogues, acabó como víctima de Zoom y nunca dejó huella real.

Su salida de escena en una nube de confusión y su nulo impacto dramatizan cómo una buena premisa puede venirse abajo si la ejecución argumental no acompaña. Hoy, el fandom ni siquiera debate si revivirlo.

Colonel Computron: tecnología ochentera que envejeció mal

En 1981, la cultura pop ansiaba subirse al tren de los videojuegos, y DC no fue la excepción. Así nació Colonel Computron, antagonista cuya mayor novedad era estar inspirado en circuitos y LCD. La historia de Basil Nurblin, diseñador juguetero que pasó al crimen después de ser explotado por su empresa, tenía potencial (la venganza del asalariado olvidado es un truco narrativo eterno). Sin embargo, su ejecución fue poco sofisticada: Computron era el estereotipo de cómo los adultos veían la tecnología juvenil.

Mientras el Acertijo de Batman: The Animated Series logró versionar la idea con maestría, Colonel Computron no pudo superar un diseño anticuado y un set de poderes poco atractivo para el público actual. Probablemente, es más recordado como curiosidad retro que como amenaza real.

Daniel West: rivales reciclados en la era de los reinicios

El universo Flash nunca ha temido reinventar a sus personajes con cada crisis o reinicio, pero la introducción de Daniel West como un nuevo Reverse-Flash tiene el infortunio de ejemplificar cuándo reiniciar por reiniciar sale mal. En la era New 52, el apellido West tomó un rumbo oscuro con un trasfondo familiar marcado por el drama y la tragedia. Daniel, hermano de Iris, termina envuelto en la Speed Force por un accidente y decide cambiar el pasado con letales intenciones.

La historia de Daniel West intentó ser una reflexión sobre el legado y la redención familiar, pero terminó sintiéndose como un recambio innecesario para villanos mucho mejor establecidos. Entre su corta vida editorial y su trágico final con el Suicide Squad, su paso apenas dejó eco. Un claro ejemplo de cómo los constantes reseteos pueden diluir la narrativa de personajes secundarios y dejarlos como notas a pie de página.

Villanos que no merecen regresar… ni en cameo

En cada rincón del vasto multiverso DC hay espacio para errores y apuestas creativas fallidas. Estos villanos de Flash lo demuestran: personajes que, ya sea por falta de carisma o por guiones demasiado ambiciosos, se ganaron el derecho a descansar en el olvido. Mientras el fandom siga celebrando los grandes arcos y enemigos de Flash, difícilmente veremos una demanda popular para que estos antagonistas retornen a la lucha contra el corredor escarlata.

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