
Backrooms rompe récords en taquilla y redefine el cine de terror para la generación Z
Un fenómeno inesperado que revoluciona el cine de terror
La película Backrooms, producida por A24 y dirigida por el joven talento Kane Parsons, ha logrado un debut en taquilla que desafía las expectativas habituales de los estrenos de terror. Basada en una serie viral de YouTube inspirada en creppypastas, esta historia mantiene a la audiencia en vilo con su atmósfera inquietante y minimalista. La trama sigue a Clark, un dueño de tienda de muebles interpretado por Chiwetel Ejiofor, que descubre una puerta oculta en el sótano que conduce a un laberinto infinito de espacios vacíos y perturbadores.
El elenco también cuenta con la presencia de Renate Reinsve, nominada al Óscar recientemente, junto a Finn Bennett, Lukita Maxwell y Mark Duplass, lo que le suma un perfil actoral sólido que ayuda a sostener la tensión durante sus 110 minutos de duración.
Impacto en taquilla y relevancia cultural
En apenas tres días, Backrooms ha recaudado aproximadamente 118 millones de dólares a nivel global. Este número incluye 81 millones en mercados nacionales y 37 millones en territorios internacionales clave. Estos datos no solo superan a casi todas las películas de terror estrenadas este año, sino que la posicionan como uno de los títulos más exitosos del 2026 en general.
Solo han superado su estreno dos cintas del género: Obsession, otra apuesta novedosa con influencia de YouTube, que proyecta 148 millones, y Scream 7, la franquicia establecida que ha acumulado más de 208 millones y sigue siendo la favorita indiscutida en términos de taquilla.
¿Qué está atrayendo a la audiencia joven?
Un análisis profundo del público revela que Backrooms ha conectado especialmente con mujeres menores de 25 años, un grupo demográfico que ya representa el 24% de las entradas vendidas en Estados Unidos. Este fenómeno demuestra cómo el cine puede aprovechar plataformas digitales y formatos virales para captar a la generación Z, que busca experiencias cinematográficas frescas y con elementos de misterio psicológico y suspenso.
Sin embargo, la naturaleza del consumo de esta audiencia presenta desafíos para la permanencia en taquilla. Películas similares dirigidas hacia este sector, como Iron Lung y adaptaciones de videojuegos estilo Five Nights at Freddy’s, han sufrido desplomes pronunciados en sus segundos fines de semana, lo que indica que la expectativa por títulos dirigidos online puede ser efímera.
Éxito financiero y futuro prometedor para el director
Desde un punto de vista estrictamente económico, el filme es un éxito rotundo. Con un presupuesto estimado de apenas 10 millones de dólares, la película ya ha multiplicado por más de doce su inversión inicial. La regla general para que un largometraje se considere rentable suele ser alcanzar al menos 2.5 veces su presupuesto, por lo que Backrooms supera ampliamente esta marca en un tiempo récord.
Este resultado pone a Kane Parsons en una posición privilegiada dentro del género de terror. Su forma de adaptar un fenómeno digital en un producto cinematográfico rentable y aclamado sugiere que podría liderar una nueva generación de cineastas con vocación para innovar el género, mezclando elementos clásicos del horror con narrativas contemporáneas y formatos emergentes.
Detalles técnicos y equipo detrás del éxito
El guion fue escrito por Will Soodik y la producción contó con pesos pesados como James Wan, conocido por revitalizar franquicias como Insidious y The Conjuring, lo que asegura un balance ideal entre frescura y expertise en el diseño de terror auténtico y efectivo. La cinematografía y la dirección de arte enfatizan la claustrofobia y el desconcierto, claves para crear el ambiente opresivo y misterioso que define a Backrooms.
Con apenas 20 años, Kane Parsons ha demostrado una madurez creativa notable, validando la tendencia de apostar a jóvenes cineastas que entiendan la cultura digital y las nuevas formas de contar historias que apelan directamente a audiencias exigentes y cambiantes.



