
Capone: El biopic de Tom Hardy sobre el legendario gánster que pronto dejará Netflix
Tom Hardy lleva a Al Capone a un territorio nunca antes explorado
Cuando hablamos de la filmografía de Tom Hardy, inevitablemente vienen a la mente títulos como Peaky Blinders, Legend o Lawless. Sin embargo, pocos recuerdan la fuerza bruta y la vulnerabilidad que Hardy desplegó en Capone, ese controvertido biopic criminal que está a punto de desaparecer del catálogo de Netflix. Esta película, dirigida por Josh Trank y estrenada en 2020, se distingue de otros relatos del mítico gánster al sumergirse en su etapa más crepuscular: la decadencia física y mental tras su salida de prisión, viviendo aislado en su mansión de Florida bajo la sombra de la demencia sifilítica.
Un Al Capone jamás visto en la pantalla
A diferencia del arquetipo de gánster invencible de clásicos como The Untouchables o El Padrino, el Capone de Hardy es impredecible, grotesco y profundamente humano. Sin filtros, la cámara retrata los estragos de la enfermedad y el peso de los fantasmas del pasado. Interactuando con su familia, especialmente con su esposa Mae —interpretada con fuerza contenida—, y con sus leales y temerosos asociados, Hardy revela nuevas capas del icónico Scarface: desde la comedia involuntaria hasta el horror psicológico. Los guiños al slapstick y a la brutalidad más realista se encadenan en un retrato descarnado que evade el glamour de la mafia tradicional.
Recepción crítica: entre lo experimental y lo incomprendido
Capone nunca ha gozado de la misma atención que otras interpretaciones de mafiosos firmadas por Hardy. Mientras sus papeles en Legend (donde dobla a los gemelos Kray) acapararon titulares, este trabajo se mantuvo como una joya opaca, objeto de pasiones encontradas. La crítica la ha puntuado con un modesto 40% en Rotten Tomatoes y, si bien muchos señalan la inconsistencia tonal como defecto, esa misma cualidad sirve para plasmar la fragmentación mental y emocional de un Capone terminal. El biopic no busca la redención ni la apología, sino que se recrea en el derrumbe del mito, con momentos tan desconcertantes como hipnóticos.
Del estreno accidentado al redescubrimiento en streaming
La llegada de Capone a plataformas digitales coincidió con el confinamiento global en pleno auge del COVID-19, lo que truncó su paso por salas y dejó su recaudación en taquilla por debajo del millón de dólares, frente a un presupuesto de veinte millones. No obstante, en formato Premium Video On Demand, la cinta halló a su público, generando 2,5 millones de dólares solo en sus primeros diez días. Su posterior llegada a Netflix abrió la puerta a una nueva generación de espectadores, ávidos de biopics rupturistas y actuaciones transformadoras.
¿Por qué hay que verla ahora?
Quedan pocos días para aprovechar la presencia de Capone dentro del catálogo de Netflix. No hay claridad sobre cuándo volverá a estar disponible en streaming, convirtiéndose en una oportunidad única para disfrutar de una propuesta radicalmente distinta dentro del cine de gangsters. Hardy construye un anti-héroe devastado, tan magnético y trágico como cualquier villano épico del séptimo arte. Aquellos que buscan salir de lo convencional encontrarán aquí una de las películas más arriesgadas y estilizadas de la última década, con ecos del cine noir, el thriller psicológico y la cultura pop más oscura.
Ficha técnica esencial
- Título: Capone
- Director: Josh Trank
- Guion: Josh Trank
- Protagonistas: Tom Hardy, Linda Cardellini (Mae Capone), Jack Lowden
- Duración: 103 minutos
- Lanzamiento: 12 de mayo 2020
Pocas películas recientes reflejan, con la crudeza de Capone, la conversión del monstruo mítico en un espectro vulnerable y errático. Antes de que el telón digital caiga sobre esta obra, conviene situarla en el radar de cinéfilos, fans de los dramas criminales y estudiosos de las metamorfosis actorales. Porque, a fin de cuentas, entre la locura y la leyenda, siempre queda espacio para el cine hecho con riesgo y obsesión.



