
Éxitos de Terror en Taquilla: Obsession Rompe Récords Mientras Backrooms Sufre una Caída Abrumadora
El duelo de terror que domina la taquilla
La temporada de blockbusters de verano ha arrancado con una sorprendente batalla entre dos títulos de terror que no solo han capturado la atención del público, sino que también han marcado hitos en la taquilla. Obsession, dirigida por Curry Barker, y Backrooms, bajo la dirección de Kane Parsons, representan un nuevo paradigma en el cine de terror contemporáneo, demostrando que las producciones originales, incluso aquellas con raíces en plataformas digitales, pueden convertir a sus creadores en fenómenos internacionales.
Obsession: el romance maldito que conquista a la audiencia
Obsession narra la historia de un joven que, tras pedir un deseo para conquistar a su amor platónico, desencadena una perturbadora obsesión que se torna violenta. Protagonizada por Michael Johnston e Inde Navarrete, esta cinta ha marcado un récord histórico al ser la primera desde 1982 en lograr que su segunda y tercera semana en cartelera superen la recaudación de la anterior. Esta hazaña es aún más impresionante considerando que Arrancó en tercer lugar pero escaló rápidamente en popularidad, consolidándose como uno de los cinco éxitos más grandes de Focus Features.
Con un presupuesto de apenas 750 mil dólares, su rendimiento en taquilla es extraordinario, proyectándose a superar los 200 millones de dólares, lo que equivaldría a más de 260 veces su inversión inicial. Esta rentabilidad destaca no solo por la historia envolvente y atmosférica, sino también por la forma en que conecta con un público hambriento de narrativas frescas y originales en el género.
Backrooms: del fenómeno viral a un estreno histórico
Por otro lado, Backrooms se inspira en una serie viral de cortos encontrados en la red y en la famosa creepypasta del mismo nombre que describe un espacio infinito de habitaciones lúgubres y laberínticas. La película, protagonizada por el aclamado Chiwetel Ejiofor, alcanzó un debut doméstico récord tanto para el prestigioso sello A24 como para películas de terror originales, acumulando 146 millones en su primera semana a nivel mundial.
No obstante, su segunda semana en taquilla mostró una caída pronunciada del 68%, una de las peores caídas secundarias registradas en la historia, lo cual es común en películas que atraen especialmente a audiencias de la Generación Z, que tienden a saturar su interés en estrenos inmediatos. A pesar de esto, su producción, con un presupuesto modesto de 10 millones de dólares, está cerca de recuperar su inversión solo en el mercado doméstico y proyecta superar los 200 millones globales en poco más de diez días, multiplicando sus ganancias por veinte veces.
Impacto y legado en el cine de terror actual
Lo notable de ambos títulos no solo radica en su éxito económico sino en cómo están definiendo la cultura del terror modernamente. Son ejemplos claros de que no es necesario depender de franquicias extensas o secuelas para alcanzar una resonancia cultural masiva y una sólida rentabilidad.
Además, la manera en que estas películas surgieron de comunidades digitales —ya sea por su conexión con YouTubers o por su inspiración en narrativas virales— subraya la transformación del género en la era digital, donde el terror se reinventa constantemente para conectar con audiencias jóvenes y diversas.
Esta tendencia se observa también en otros éxitos recientes del género como Sinners, Smile, Longlegs y M3GAN, consolidando una década en la que el horror original recupera protagonismo principal en la industria cinematográfica.



