
FBI: El regreso de Nina redefine la acción y las dinámicas femeninas en la serie policial de CBS
La nueva era de FBI: Nina regresa y revoluciona la acción policial
La franquicia FBI de CBS ha consolidado su estatus como una de las series policiales más impactantes de la televisión reciente, pero pocos esperaban el giro que traería el regreso de Nina, interpretada por Shantel VanSanten. Tras la sorpresiva cancelación del spin-off FBI: Most Wanted, la reaparición de Nina no solo conmocionó a la base de fans, sino que también adelantó una evolución muy particular en las dinámicas femeninas y el enfoque de la acción en pantalla.
Una boda entre disparos y vestidos de gala
El episodio Confetti se sale de lo habitual en las tramas procedimentales, y lo hace combinando dos elementos aparentemente imposibles de reconciliar: la celebración y la violencia. La historia gira en torno a la boda de Nina y Scola en el juzgado, un evento íntimo y emotivo para el equipo, especialmente tras los shocks recientes vividos en la serie.
Pero antes del anhelado festejo, se desata una de las secuencias más trepidantes de la temporada: Nina y Maggie (Missy Peregrym) deben infiltrarse en una organización mafiosa en plena operación encubierta. Lo inusual del caso es el vestuario; ambas ejecutan una feroz lucha cuerpo a cuerpo vestidas con tacones y vestidos de gala, planteando desafíos técnicos tanto para las intérpretes como para la coreografía de acción. Shantel VanSanten confesó que coreografiar y grabar escenas de combate en 15 centímetros de tacón y ropa completamente restrictiva supuso un aprendizaje único, redefiniendo lo que significa ser una agente dura en prime time.
Redefiniendo la acción femenina en la televisión
Este tipo de escenas no solo suman atractivo visual o adrenalina a la trama, sino que invierten la clásica imagen de la mujer en las series policiales. Lejos de limitarse a ser la compañera en segundo plano, Nina asume protagonismo real incluso en el terreno físico, demostrando que la credibilidad del personaje tampoco depende del uniforme tradicional; ahora puede defenderse igual de eficazmente con el atuendo menos esperado.
El trabajo conjunto entre VanSanten y Peregrym abre una nueva ventana para que el universo FBI apueste más por equipos femeninos. La falta histórica de escenas en dúo entre Maggie y Nina, consecuencia inicial de la distribución de roles dentro del equipo, hacía que la química y el potencial de este tándem quedara en suspenso hasta ahora. Sin embargo, el éxito de este episodio invita a que se exploren con mayor profundidad misiones conjuntas donde la tensión y la acción se compartan entre ambas.
De personaje secundario a motor narrativo
Vale recordar que Nina inició su historia en FBI antes de migrar como pieza clave a Most Wanted. Tras las idas y vueltas de ambas series, los creadores han sabido aprovechar la química entre Nina y Scola, generando cruces y cameos que mantienen viva la trama romántica y, a la vez, ofrecen nuevas oportunidades narrativas. La boda de ambos personajes, que podría haber sido mero fan service, se entrelaza con la acción y las adversidades del trabajo policial, dotando de realismo la vida personal dentro de este intenso universo seriado.
¿Futuro para Nina en la franquicia y nuevas alianzas?
La expectación crece en torno al papel que Nina asumirá a partir de este punto. Su regreso no solo responde a motivaciones personales como su noviazgo y matrimonio con Scola, sino que abre la puerta a que CBS aproveche el potencial de sus duplas femeninas y las historias menos convencionales. ¿Veremos más misiones encubiertas donde los límites del género y la acción se desdibujen? ¿Se convertirá Nina en una presencia constante?
La franquicia FBI promete continuar sorprendiendo, apostando por la diversidad de roles y la autenticidad de sus mujeres en primera línea. Si el episodio Confetti es un anticipo de lo que vendrá, la evolución de Nina podría marcar un antes y un después en la representación de personajes femeninos dentro de los dramas policiales televisivos actuales.



