
La historia jamás contada de Flash que marcó un antes y un después en el personaje
Mark Waid y su legado en las aventuras de Flash
Cuando Mark Waid asumió la responsabilidad de escribir las historias del Flash en la década de los 90, pocos podían imaginar el impacto profundo que tendría en el desarrollo del personaje. Más allá de simplemente continuar la leyenda del velocista escarlata, Waid se encargó de redefinir y expandir el universo de Flash, aportando capas de complejidad emocional y mitológica inéditas. Su trabajo no solo ayudó a Wally West a superar su síndrome del impostor enfrentándose al emblemático Reverse-Flash, sino que también fue responsable de introducir conceptos que ahora son pilares fundamentales, como la Speed Force y la creación de la llamada Flash Family, incluyendo personajes como Impulse y Max Mercury.
Entre todos estos logros, Waid también exploró aspectos más íntimos y humanos, al darles un trasfondo sólido a personajes secundarios clave, como Johnny y Jesse Quick, y consolidar la relación de Wally con su prometida Linda Park, con quien finalmente se casó, un hecho muy esperado por los seguidores.
El enigma de la aversión de Wally West hacia los viajes en el tiempo
Aunque Waid narró casi 100 números en su primera etapa y retomó brevemente la serie luego, quedó siempre un misterio que él mismo alimentó, pero nunca reveló completamente: ¿por qué Wally West odio tanto los viajes en el tiempo? Esta pregunta quedó impregnada en la trama como un gancho invisible que atrajo la curiosidad de generaciones de lectores.
Desde los albores de Barry Allen como Flash en los años 50, el viaje temporal fue un elemento esencial. Barry no solo fue apodado “El hombre que rompió la barrera temporal”, sino que viajó al futuro y al pasado en múltiples ocasiones gracias al icónico Módulo Cósmico. Sin embargo, con la llegada de Wally West tras el evento de Crisis en Tierras Infinitas, esta dinámica cambió notablemente.
Por un lado, Wally inicialmente no alcanzaba las velocidades necesarias para cruzar las barreras del tiempo y, por otro, los primeros guionistas asignados a su etapa no mostraron demasiado interés en explotar esta faceta del personaje. Fue Mark Waid quien, apasionado por disfrutar la rica historia de la Edad de Plata, retomó el hilo y provocó uno de los viajes temporales más interesantes de Wally hacia el siglo LXIV para ayudar a Abra Kadabra a derrocar un gobierno tiránico.
Pero apenas fue un preámbulo a lo que Waid tenía en mente para revelar el sentimiento tan intenso que Wally desarrolló contra la manipulación del tiempo. La pista inicial apareció en un momento fugaz en una historia donde Wally, atrapado fuera del tiempo y observando episodios de su propia vida, exclama: “Odio los viajes en el tiempo”. Algo que, para los seguidores, pasó desapercibido en primera instancia, pero que ocultaba un trasfondo tan dramático como vital para la evolución del personaje.
El fragmento perdido en la narrativa y su influencia
Pasaron años sin que Waid diera más detalles, salvo un detalle crucial en otra edición donde un Wally West alternativo llamado Wallace West revela que la razón de su odio a los viajes temporales se basa en una terrible experiencia personal: «Odiamos los viajes en el tiempo por la horrible cosa que nos pasó la primera vez que intentamos hacerlo por nuestra cuenta». Esta escueta revelación aumentó el interés, pero la historia nunca llegó a publicarse.
En 2010, durante una convención de cómics, Waid finalmente deslizó la idea que tenía para este arco. La historia que había concebido empezaba con Wally intentando cambiar el pasado tras la muerte accidental de uno de sus compañeros de clase. Sin embargo, cada uno de sus intentos por corregir ese error terminaba en fracaso, creando paradojas y múltiples versiones de Kid Flash tratando de enmendar la situación sin éxito. La moraleja era clara: hay sucesos en la vida que no pueden alterarse sin consecuencias, y fue ese fracaso lo que cimentó el rechazo definitivo de Wally a los viajes temporales.
Un paralelismo con uno de los mejores relatos de Flash
Esta idea, aunque nunca plasmada por completo por Waid, resuena muy fuertemente con la premisa del célebre arco Flashpoint. En dicha trama, Barry Allen intenta cambiar el destino de su madre, pero sus alteraciones provocan una línea temporal distorsionada catastrófica, con consecuencias dramáticas como la guerra entre Atlántida y Amazonas, un Superman subyugado y la muerte de Bruce Wayne en su infancia. Este tipo de narrativas subrayan el alcance y la responsabilidad implicada en manipular el tiempo.
El profundo rechazo de Wally West a los viajes temporales no solo aporta profundidad emocional, sino que también enriquece la psicología del personaje, creando una visión más humana y vulnerable de uno de los héroes más veloces del universo DC. Quizás nunca veamos esta historia de primera mano en las viñetas, pero el legado e impacto de esta narrativa no contada sigue presente en la mitología moderna de Flash.



