
Predator: Badlands prepara el mayor giro en la saga con el regreso de Dek
El inesperado futuro de Predator: Badlands y la posible ruptura de una tradición
Predator se ha reinventado en los últimos años con entregas innovadoras, y Badlands no es la excepción. La franquicia ha apostado fuerte con una aproximación nueva: por primera vez, la historia gira en torno a un Yautja (nombre original de la especie Predator), posicionando a Dek como protagonista absoluto.
Dek: El primer protagonista con potencial de regreso
Hasta ahora, todas las entregas live-action de Predator han introducido un nuevo grupo de personajes principales en cada película. Nadie, ni siquiera Arnold Schwarzenegger (Dutch) o Danny Glover (Mike Harrigan), regresó como protagonista en secuelas directas. Esta elección ha mantenido lecturas temáticas frescas, pero también ha limitado el desarrollo de personajes a largo plazo. Sin embargo, el final de Badlands no deja duda: Dek tiene un arco inconcluso y, si se confirma una nueva entrega, rompería una de las reglas no escritas más curiosas de la saga: sería el primer héroe en regresar para una nueva misión en acción real.
El trasfondo familiar se vuelve aún más complejo; Dek, tras vencer a su padre y vengar la muerte de su hermano, se enfrenta a la amenaza de su propia madre, que llega al cierre de la película. El propio Dan Trachtenberg, director y uno de los responsables de esta renovada era Predator, ha confirmado que tiene planes para que la introducción de la madre de Dek rompa con cualquier expectativa. ¿Estamos ante el nacimiento de una auténtica saga de personajes recurrentes dentro de un universo hasta ahora eminentemente antológico?
El éxito de Badlands y el renacimiento de la franquicia
Badlands ha roto récords dentro de la saga. No solo recibió una calificación sobresaliente de la crítica (86% en Rotten Tomatoes), sino que superó la barrera de los 184,5 millones de dólares en taquilla mundial, el mayor éxito comercial para una película Predator. Esta recepción refuerza el interés por ampliar el universo de los Yautja, explorando no solo la acción, sino también los conflictos internos y la estructura de poder de estos cazadores intergalácticos.
La habilidad de Trachtenberg para revitalizar la saga se hizo patente también en sus anteriores trabajos, como Prey y la arriesgada apuesta animada de Killer of Killers, ambos explorando diferentes escenarios y formatos dentro del mismo universo, y demostrando que Predator no es solo acción bruta: es narrativa, legado y códigos de honor.
¿Y si Dutch y otros héroes regresan, aunque no sean en carne y hueso?
Una de las sorpresas que más han dado que hablar está en la dimensión crossover que insinúa Killer of Killers. En la secuencia final, el descubrimiento de cápsulas criogénicas donde reposan personajes icónicos como Naru (Prey), Dutch (el legendario personaje de Schwarzenegger) y Mike Harrigan abre una ventana fascinante: la posibilidad de reunir a los grandes supervivientes de la franquicia, quizás en nuevos formatos, como la animación cinematográfica. Esta fórmula permitiría traer de vuelta a actores originales –Schwarzenegger y Glover rondan los 80 años– como voces, conectando generaciones de fans.
Imagina el potencial: enfrentamientos donde diversas culturas y épocas colaboran para luchar contra nuevos horrores y desafíos, desarrollando un auténtico lore compartido donde el Yautja ya no es solo el monstruo, sino también protagonista, antihéroe y figura trágica.
Un universo que ya no conoce límites
La franquicia Predator vive uno de sus momentos más potentes, no solo en términos de taquilla sino también en capacidad de reinventarse. Nuevas entregas, propuestas animadas y el posible regreso de personajes históricos prometen una expansión rica y diversa. Dek aparece como punta de lanza de una nueva era, donde la continuidad y la profundidad del personaje cobran importancia nunca antes vista en la saga. El futuro de Predator no solo ignora sus viejas reglas: está creando sus propias.



