
Primal de HBO: Un ejemplo audaz de retcon que todo showrunner debería considerar
El reto de terminar una serie sin dividir a su audiencia
Una de las paradojas más complejas que enfrentan los creadores de series televisivas es cómo cerrar las historias sin generar rechazo en parte de su público. No importa si el cierre es brillante o conmovedor, siempre habrá espectadores que se sientan insatisfechos o frustrados. La narrativa audiovisual está tan ligada a las expectativas emocionales de la audiencia que a veces la percepción popular desafía incluso la visión original del creador.
Muchas veces, los showrunners enfrentan este dilema con distintas actitudes: algunos se mantienen firmes en su decisión, otros reconocen posibles fallos pero avanzan sin modificar lo establecido, y unos pocos optan por la ruta menos transitada: rehacer parte del relato para corregir o matizar aspectos que podrían haber quedado desdibujados o malinterpretados.
El caso de Primal y su valiente retcon
Genndy Tartakovsky, figura emblemática en el universo de la animación, sorprendió a propios y extraños con una maniobra narrativa audaz en su serie Primal, disponible en HBO Max. Al finalizar la segunda temporada, el protagonista Spear muere tras luchar heroicamente contra amenazas colosales, desde megalodones hasta ejércitos vikingos montados en osos. Sin embargo, el destino de este personaje no dejó contentos a muchos fans.
Lo singular del desenlace es que, pese a la ausencia definitiva de Spear en aquella escena final de la temporada dos —donde se le ve ausente en un futuro junto a su pareja y su hija adulta—, Tartakovsky cambió la trayectoria para la tercera temporada. En una audaz decisión que solo la ficción puede permitirse, el protagonista regresa a la vida, inicialmente convertido en una especie de zombie que poco a poco reconstruye sus recuerdos.
Finalmente, la recuperación total de Spear cierra la tercera temporada con una recreación casi idéntica de aquella imagen icónica de la temporada dos, solo que esta vez el héroe entra en cuadro. Esta alteración no solo repara la sensación de pérdida y frustración de los seguidores, sino que demuestra el compromiso del creador con su historia y sus personajes.
Confianza creativa y evolución narrativa
Este movimiento de retrocontinuidad (retcon) revela una gran confianza de Tartakovsky en su obra. No se trata de una duda ni de vacilaciones, sino de una decisión consciente para mejorar integralmente la historia. Al reimaginar el final, el creador no solo corrige algo que sentía incompleto, sino que reafirma la fortaleza narrativa de Primal.
En un mundo y formato donde modificar el rumbo de una trama puede ser visto como un revés o falta de previsión, el acto de volver a trazar el destino de Spear se convierte en un acto de valentía y honestidad artística. La ficción permite este tipo de revisiones, ofreciendo a los creadores la oportunidad de afinar sus historias con el tiempo y, en ocasiones, de adaptarse a las percepciones más sensibles de su audiencia.
La lección para otras series: no temer a los cambios profundos
Retomar y corregir decisiones narrativas es algo desdeñado en muchas producciones por temor a trivializar la historia o perder prestigio. Sin embargo, puede suceder que un cambio bien planteado y justificado refuerce la calidad y coherencia del relato en vez de dañarla.
La distinción entre un retcon auténtico y uno forzado radica en la honestidad del enfoque. La tentación frecuente es recurrir a dispositivos narrativos complicados para borrar episodios o personajes, que terminan por generar confusión o pérdidas de interés. Primal rompe ese molde al aceptar de forma directa y limpia que la historia evoluciona y que el creador está dispuesto a remediar lo que no le convencía.
Este enfoque debería ser un ejemplo para showrunners y guionistas que sienten la presión de mantener su serie intacta a toda costa. La historia, como toda obra de arte viva, puede tener capas y modificaciones que enriquezcan el aporte emotivo y conceptual hacia la audiencia. Así, un retcon inteligentemente aplicado puede ser un recurso valioso para revitalizar una producción y para asegurar que los personajes más queridos reciban el destino más justo según lo que el propio autor considera fundamental.



