#Cine

Psycho Killer: Un descenso fallido al thriller de asesinos seriales y la obsesión policial

Psycho Killer: Cuando un thriller de asesinos pierde el filo narrativo

En una época donde la fascinación por los thrillers de asesinos seriales sigue vigente gracias a éxitos como Mindhunter o True Detective, el estreno de Psycho Killer prometía una propuesta intensa y provocadora. Sin embargo, lo que debía ser un oscuro juego del gato y el ratón resulta en un experimento sin personalidad, carente de la tensión y sofisticación necesarias para dejar huella en el género.

Un guion con pedigrí… pero sin alma

Resulta desconcertante que Andrew Kevin Walker, mente detrás del clásico Se7en, se encuentre al mando de la pluma de esta cinta. Su trayectoria junto a directores como David Fincher o Tim Burton cimentó expectativas altas, especialmente para un guion que debería exprimir la psicología tanto de víctimas como victimarios. Sin embargo, Psycho Killer se desploma desde sus primeras escenas, desperdiciando el magnetismo natural de la cacería policial para llenar el metraje de estereotipos y clichés sin profundidad.

Personajes que no alcanzan a ser humanos

Georgina Campbell encarna a Jane Archer, una patrullera de Kansas devastada por el asesinato de su esposo a manos del enigmático Satanic Killer, interpretado por un inexpresivo Jason Preston Rogers. La búsqueda de venganza de Archer debería ser el motor emocional del film, pero la construcción del personaje apenas roza el cliché, incapaz de transmitir dolor, obsesión o coraje genuinos. Ni las fugaces apariciones de actores de peso, como Malcolm McDowell en su breve papel de líder de culto degenerado, logran insuflar vida a una historia tan plana como predecible.

Un villano sin amenaza ni mística

Uno de los errores imperdonables en Psycho Killer es la sobreexposición de su antagonista. En vez de potenciar el misterio y la amenaza de la figura satánica, la película se empeña en mostrar hasta el cansancio una presencia sin verdadera intimidación: un enmascarado con voz caricaturesca—por momentos, eco involuntario del Bane de The Dark Knight Rises—y una serie de símbolos satánicos marcados de manera casi ridícula. El temor que debería flotar en cada escena desaparece, y lo que queda es una figura más cercana al disfraz de convención que al mito oscuro que buscaba la narrativa.

Investigación atropellada y giros sin fuerza

Los fans de las tramas detectivescas notarán enseguida la superficialidad de la investigación. Apenas un par de búsquedas rápidas en Google bastan para que la protagonista logre lo que al FBI le resulta imposible, desactivando cualquier credibilidad o tensión en la persecución. Pese a la inclusión de tramas laterales como el culto satánico, la adicción a los fármacos o guiños a temáticas como la violencia de género y la paranoia nuclear, todas quedan reducidas a meros apuntes sin desarrollo ni reflexión contemporánea.

Estética y efectos: el eslabón más débil

Para una producción respaldada por un historial de éxitos en la producción (Zombieland, Panic Room), la ópera prima en dirección de Gavin Polone naufraga en lo visual y técnico. Las secuencias de violencia, apoyadas en un CGI de sangre poco convincente, terminan pareciendo ejercicios estudiantiles. Hasta la decisión de nunca mostrar completamente el rostro del asesino se convierte en motivo de involuntaria comedia, con frecuentes juegos de sombras y máscaras más propios de parodia que de genuina amenaza cinematográfica.

Un thriller que olvida su propia razón de ser

En definitiva, Psycho Killer se pierde entre líneas argumentales sin propósito y personajes desdibujados. Mientras otros thrillers contemporáneos encuentran nuevas capas de interpretación a la violencia y el trauma, esta película se conforma con revisitar vetustos tropos de los noventa sin ninguna energía renovadora.

Ni siquiera se atreve a abrazar su título a nivel musical: usando la célebre canción de Talking Heads como guiño pop hubiera podido regalar al menos un instante de vitalidad—pero ni eso. Así, la cinta se diluye tan rápido como llega, dejando a los fans del suspense y terror moderno con ganas de un enemigo digno y una heroína real.

Quizás te interese

Botón volver arriba