
‘Queen in Black’: El evento Marvel que desafiará a una nueva generación de héroes y villanos
Una guerra de dioses y oscuridad: Marvel prepara su siguiente gran golpe
Marvel ha dejado claro que tiene grandes planes para el verano de 2026. ‘Queen in Black’ no es simplemente otra saga sobre simbiontes; se perfila como un evento generacional destinado a reconfigurar el universo Marvel a niveles sísmicos, evocando el renombre y la magnitud de Civil War, pero llevando el conflicto a terrenos mucho más cósmicos. Aquí, la grieta no se traza sobre el registro de superhéroes, sino entre fuerzas divinas, energías cósmicas y abismos vivientes que amenazan con envolver la Tierra.
Del legado de Venom, Knull y Hela a la cúspide de la destrucción
El evento emerge de la aclamada etapa de Al Ewing en Venom y el devastador desenlace de Knull, prometiendo que ningún rincón del universo Marvel quedará intacto. En el centro del conflicto se encuentran Hela y Knull, soberanos de la muerte y el vacío, quienes lanzan a la galaxia entera a una disputa donde la neutralidad resulta imposible. Marvel pretende sumergir al lector en una guerra de dioses, no de ideales. El enfrentamiento ya no se basa en dilemas morales o políticas superheroicas, sino en la supervivencia ante entidades cuyo dominio se extiende más allá de la vida y la muerte.
La oscuridad elige bandos: héroes y alianzas inesperadas
Lo que hizo inolvidable a Civil War fue ver a amigos convertidos en adversarios. ‘Queen in Black’ retoma esa tensión y la eleva al plano cósmico: héroes icónicos como Spider-Man y Iron Man encuentran razones para enrolarse junto a Knull, mientras leyendas cósmicas como Beta Ray Bill y la electrizante Dazzler toman partido por Hela. Estas no son afinidades forzadas, sino que cada personaje trae consigo una historia marcada por simbiontes, tragedias personales o vínculos con energías universales.
La situación se vuelve todavía más compleja alrededor de la Familia Venom. Mary Jane Watson, ahora fusionada con el simbionte, se convierte en un epicentro emocional, enfrentando no sólo la amenaza externa, sino sus propios miedos y lealtades.
‘Hel on Earth’: el abismo desciende sobre el mundo
El lema ‘Hel on Earth’ se vuelve literal. Hela traslada su dominio directamente al plano terrenal, desplegando ejércitos de simbiontes en una táctica que fusiona lo arcano con lo alienígena. Las ciudades se transforman en campos de batalla apocalípticos, mientras humanos y héroes luchan por evitar su absorción en esta guerra divina. Knull, habiendo absorbido nuevos poderes ligados a la luz, regresa renovado y absolutamente letal, dispuesto a demostrar que el vacío es el destino final de todo.
Ni los héroes están a salvo. Tanto si vence el imperio de Hela y la muerte obtiene legiones simbióticas, como si triunfa Knull y el vacío consume la realidad, el resultado solo ofrece alternativas catastróficas.
Evento Marvel concentrado: menos es más
Una innovación de ‘Queen in Black’ es su enfoque narrativo. Marvel ha optado por reducir la dispersión de su relato apostando por una estructura centralizada: sólo cinco números para el evento principal y un número especial de The Amazing Spider-Man como prólogo durante el Free Comic Book Day. El objetivo es priorizar la intensidad y la claridad emocional, dejando atrás el agotamiento de los crossovers con decenas de spin-offs irrelevantes.
El equipo creativo y la promesa de impacto generacional
La escritura de Al Ewing, experto en dotar de gravedad filosófica lo cósmico, y el arte explosivo de Iban Coello, auguran una miniserie con equilibrio entre grandiosidad visual y profundidad psicológica. La colaboración entre ambos promete entregar tanto el espectáculo de una guerra intergaláctica de simbiontes como el dolor íntimo de héroes obligados a tomar partido en un conflicto sin buenos ni malos claros.
Mencionar Civil War no es menor; ese arco redefinió los cimientos editoriales del cómic y el mismo MCU. Ahora, ‘Queen in Black’ aspira a provocar un giro generacional, catalizando nuevas dinámicas de poder, transformando relaciones y dejando una huella imborrable en el universo Marvel. En esta era, los simbiontes dejan de ser simple amenaza urbana: se convierten en armas de dioses, y la Tierra en el campo definitivo de batalla entre la oscuridad, y lo que es aún más aterrador, la oscuridad absoluta.



