
Stephen Amell asume la responsabilidad de la caída de Suits LA: detrás de la cancelación del esperado spin-off
Stephen Amell habla sin filtros sobre la cancelación de Suits LA
Cuando NBC decidió cancelar Suits LA tras su primera temporada, la comunidad seriéfila quedó impactada. ¿Cómo pudo fracasar tan rápido un spin-off de una franquicia que venía de revivir en popularidad global gracias a su paso por Netflix? El encargado de liderar esta nueva apuesta, Stephen Amell, no tardó en compartir su sentir, y lo hizo de una manera inusualmente honesta para el medio.
La autocrítica de una estrella
Durante una conversación en el podcast Inside of You con Michael Rosenbaum, Amell reconoció el peso de la responsabilidad que sintió tras la cancelación. A su juicio, el rol del protagonista no solo es encarnar un personaje, sino “pulir, maquillar y dar magnetismo a la serie aun en sus momentos de debilidad”. En sus propias palabras, creyó que no supo encontrar el ángulo que hiciera carismático a Ted Black, ese abogado interpretado por él que nunca terminó de conectar con la audiencia.
Para Amell, el fracaso radica en no haber encontrado lo que en televisión puede salvar un producto dudoso: ese factor X que, aunque el guion flaquee o la dirección desentone, consigue que el espectador quiera regresar cada semana.
Choque de visiones: Aaron Korsh vs NBC
Más allá de la autocrítica del actor, Amell dejó ver los roces creativos entre Aaron Korsh —el creador de la serie— y las expectativas del canal estadounidense. Al parecer, la dirección de Suits LA oscilaba entre la visión de Korsh y los requerimientos de NBC. Amell confesó que Korsh ya tenía dudas tras grabar el piloto, una señal de las tensiones internas entre lo que buscaban ambos bandos.
Esta pugna se tradujo en una temporada que, según críticos y espectadores, no logró capturar ni el ingenio ni la química del Suits original. El resultado fue una caída libre en audiencias: de un estreno prometedor a perder más de la mitad de su público en apenas unos capítulos. NBC no esperó ni al final de la temporada para anunciar el cierre definitivo.
Los límites de la culpa personal
Si bien Amell se coloca en el centro de la responsabilidad —“si esto hubiese triunfado, yo me habría llevado más crédito del real, así que también toca cargar con el peso del fracaso”—, los expertos coinciden en que el mayor obstáculo estuvo en el desarrollo de guion. El spin-off no lograba desprenderse de la sombra de la serie madre. Falta de chispa, personajes incapaces de crear empatía inmediata y una narrativa que no terminaba de decidir si quería ser drama judicial, serie de personajes o un producto mainstream. Así lo señalaron portales y reseñistas, quienes valoraron que el trabajo de Amell no fue, ni de cerca, el principal problema.
El costo personal de un gran proyecto fallido
Haber encabezado uno de los estrenos televisivos más promocionados del momento solo para verlo cancelado tan rápido, golpeó a Amell no solo profesionalmente, sino en el plano personal. El propio actor relató que necesitó ‘ponerse en pausa’ y alejarse del radar público. Describe esa sensación como una especie de “tiempo fuera”, tras un fracaso público en el que su rostro había sido omnipresente en vallas y campañas.
Suits LA: cuando la marca no es suficiente
El revés de Suits LA demuestra que ni el mayor impulso promocional, ni el arrastre de una marca popular ni el fichaje de actores con base de fans sólida aseguran el éxito. En la era de las franquicias—donde cada IP valiosa es vista como un universo expandible—el caso de Suits LA recuerda que la maquinaria detrás de cámara, desde los guionistas hasta las tensiones creativas con las cadenas, es tan o más decisiva que el rostro que ponga el protagónico.
Mientras tanto, para Stephen Amell permanecerá la experiencia amarga de ver cómo dos de sus proyectos recientes fueron cancelados antes de conseguir estabilidad. Aunque para la franquicia Suits todavía podría haber futuro —según los rumores sobre nuevos intentos de revitalización— la corta vida de Suits LA deja enseñanzas que ni la autocrítica del elenco puede maquillar.



