
Todos los episodios de ‘A Knight of the Seven Kingdoms’ ordenados: De la caballería al corazón de Westeros
A Knight of the Seven Kingdoms: Una mirada episodio a episodio
La llegada de A Knight of the Seven Kingdoms al universo de Westeros ha marcado un hito para HBO. Basada en las novelas de George R.R. Martin sobre Dunk y Egg, la producción ha sorprendido por su enfoque más íntimo y cálido dentro del mundo sombrío que nos dieron Game of Thrones y House of the Dragon. Aquí desgranamos y ordenamos cada episodio según el impacto, la narrativa y el crecimiento de sus personajes.
6. Episodio 2: Hard Salt Beef
«Hard Salt Beef» ocupa el último lugar en este recorrido. Si bien el episodio abre con un flashback a Ser Arlan (Danny Webb), quizá la única escena realmente cuestionable de la temporada, lo que sigue es una sucesión de presentaciones y transiciones. Dunk (Peter Claffey), ingenuo y noble, busca a alguien que respalde su caballería hasta cruzarse con Baelor Targaryen (Bertie Carvel), quien finalmente decide apoyarlo. La acción en las justas es memorable, pero la trama aún está siguiente la estela del primer episodio. Claffey brilla, transmitiendo la honestidad y temor de Dunk, augurando grandes momentos por venir.
5. Episodio 1: The Hedge Knight
Arrancar una nueva serie ambientada en Westeros nunca es fácil. El piloto, «The Hedge Knight», sorprende desde el inicio con un cambio de tono refrescante: lejos de la solemnidad habitual, utiliza incluso el humor escatológico para marcar diferencias. El episodio se encarga de construir cimientos sólidos, presentándonos a figuras como Lyonel Baratheon (Daniel Ings), protagonista de una inesperada competición de baile medieval. Aunque parte de la narrativa se destina a la inevitable exposición de un debut, la atmósfera y la energía del capítulo establecen la base perfecta para adentrarse en nuevas leyendas de los Siete Reinos.
4. Episodio 6: The Morrow
Cuando un gran evento llega a su fin, «The Morrow» destaca por capturar ese sentir agridulce de los días después. Las emociones tras la gran justa siguen latentes, el destino de los vencidos pesa en el aire y la vida continúa, aunque nada vuelva a ser igual. El episodio se centra en la compleja relación entre Maekar (Sam Spruell) y Dunk, diseccionando el privilegio Targaryen y la posición de Egg (Dexter Sol Ansell). Un episodio coda, necesario para respirar y apreciar el trasfondo de Westeros desde una perspectiva menos épica y mucho más personal.
3. Episodio 4: Seven
Por fin, todo alcanza su clímax en «Seven». Tras el encarcelamiento de Dunk en el anterior episodio, el juicio que se avecina deriva hacia una épica batalla de siete contra siete, reivindicando las raíces caballerescas de la saga. La reunión de los caballeros para apoyar a Duncan recuerda a esos momentos gloriosos de películas deportivas, donde el equipo se forma bajo presión. El instante en que Dunk llama a un último campeón desde las gradas, con la legendaria música de Game of Thrones de fondo, es pura emoción y fan service del bueno.
2. Episodio 3: The Squire
«The Squire» es puro Westeros: revelaciones inteligentes, diálogos llenos de filo, y ese equilibrio perfecto entre el humor y la tensión creciente de la trama. Destacan las justas —mucho más brutalmente coreografiadas que en otras entregas—, y el momento en que Aerion demuestra su crueldad rompiendo los dedos de Tanselle (Tanzyn Crawford). Pero el mayor encanto reside en la cotidianidad de Dunk y Egg, desayunando, bromeando y compartiendo la ligereza que ofrece por un momento la vida de caballero errante. El desenlace, con la revelación de la identidad de Egg, es un guiño excelente al fan informado y al espectador casual.
1. Episodio 5: In The Name Of The Mother
El mejor episodio es indiscutiblemente «In The Name Of The Mother». Aquí se da la mayor carga emocional y de acción: el juicio de siete despliega todo el despliegue técnico que HBO ha perfeccionado, con combates coreografiados de alto impacto. Pero no todo es duelo: destaca un extenso flashback de la infancia de Dunk en Desembarco del Rey y su trágica amistad con Rafe (Chloe Lea), dejando claro por qué el protagonista es tan fiel a los altos ideales de la caballería. Ver a Dunk y su escudero defender a los inocentes conecta de lleno con el espíritu original de las novelas. El final, agrio y dulce, resume la complejidad y humanidad que ha hecho a la serie ya imprescindible para los amantes de las grandes historias audiovisuales.
La serie no solo hace justicia al legado de George R.R. Martin, sino que amplía el universo de Westeros dotando de nuevo sentido a la bondad, la hermandad y la épica modesta dentro de uno de los mundos más fascinantes de la televisión moderna.



