
Las veces que los Premios Oscar terminaron en empate y la historia detrás de cada uno
Una excepción dorada: los empates en la historia de los Premios Oscar
Durante casi un siglo de historia, los Premios de la Academia han sido referencia obligada para reconocer la excelencia en el cine. Más de mil estatuillas han sido entregadas en diversas categorías, desde actuación hasta dirección, guión y áreas técnicas. Sin embargo, en todas esas entregas, los empates son una rareza absoluta que ha generado momentos memorables y en ocasiones inesperados en la ceremonia.
La regla general en la votación de los Oscar suele evitar empates, requiriendo una igualdad exacta en votos para que se declare un empate oficial. Esto hace que las ocasiones en las que dos candidatos comparten la gloria sean particularmente dignas de análisis, dado que ofrecen un vistazo único a las dinámicas internas de la Academia y reflejan la dificultad de elegir una sola obra o interpretación cuando ambas dejan huella de igual forma.
El primer empate en Mejor Actor: 1932
En la quinta edición de los Oscar, la categoría de Mejor Actor tuvo su primera controversia por empate. Fredric March, por Dr. Jekyll and Mr. Hyde, y Wallace Beery, por The Champ, compartieron la estatuilla. Curiosamente, la Academia en ese momento tenía una norma que permitía declarar empate si la diferencia de votos era de tres o menos, situación que favoreció a este desenlace inesperado.
Con el tiempo, esas reglas se ajustaron para requerir un empate estricto en votos, lo que resta algo de brillo al episodio al considerar que March habría ganado con las normas actuales. Pero aquella alianza momentánea en el podio sigue siendo la única en la historia del Oscar a Mejor Actor, sin repeticiones posteriores.
Empates en categorías especializadas: documentales y cortometrajes
Hubo otro empate destacable en 1950 dentro de los documentales cortos. A Chance to Live y So Much for So Little compartieron el premio en una categoría con apenas cuatro nominados. Desde entonces, ésta sigue siendo la única ocasión en este segmento en que dos producciones fueron reconocidas simultáneamente.
Décadas después, en 1987 ocurrió otro empate, esta vez en la categoría a Mejor Documental de larga duración, con Artie Shaw: Time Is All You Got y Down and Out in America. Ambos títulos representaron grandes aportes para el cine documental, destacando narrativas sociales y culturales que la Academia decidió honrar por igual.
Asimismo, el mundo de los cortometrajes de ficción ha vivido varios empates. En 1995, Franz Kafka’s It’s a Wonderful Life y Trevor fueron ambos galardonados, marcando una situación peculiar en una de las categorías más competidas y valoradas por los cineastas emergentes.
El empate más sonado en Mejor Actriz: 1969
Una de las anécdotas más memorables en toda la historia de los Oscar sucedió durante la 41ª ceremonia, cuando Katharine Hepburn por The Lion in Winter y Barbra Streisand por Funny Girl empataron en la categoría de Mejor Actriz. Este hecho tuvo una repercusión significativa para ambas carreras.
Para Streisand, supuso su primer triunfo en la Academia en su debut cinematográfico, marcando el inicio de una carrera multifacética en la música y el cine. Para Hepburn, fue la confirmación de su estatus como una leyenda viva, otorgándole su tercer Oscar en actuación principal, algo sin precedentes que reforzó su legado.
Empate en categorías técnicas: mezcla y edición de sonido
En tiempos más recientes, la categoría de Edición de Sonido vivió un empate memorable en 2013 cuando Skyfall y Zero Dark Thirty compartieron el honor. La decisión fue sorprendente dado que usualmente estas categorías técnicas ponen en valor trabajos especializados y la diferencia entre los resultados es muy notable.
Este episodio quedará en los anales como el único y último empate en las categorías de sonido, especialmente relevante porque luego la Academia unificó las categorías de mezcla y edición en un solo premio.
El empate más reciente y su sorpresa
La edición más contemporánea de los Oscar evidenció que los empates siguen ocurriendo en categorías muy diversas. La categoría de Mejor Cortometraje de Acción Real fue testigo de un resultado compartido en la última ceremonia, con la presentación del anuncio por Kumail Nanjiani dando un toque inesperado y fresco a la tradición de este tipo de premiaciones.
Estos momentos singulares no solo ofrecen un instante de alegría compartida sino que también reflejan la dificultad de encasillar la excelencia artística en un solo ganador cuando el talento y la calidad se presentan en igualdad de condiciones.



